viernes, 6 de febrero de 2009
Volver
Las vacaciones plantean terrible encrucijada al autoexiliado: visitar a la gente linda -que a la distancia luce más linda que nunca- o aventurarse a conocer gente nueva, que no será entrañable pero sí distinta, excitante, desafiante. ¿Reandar viejos y añorados caminos o descubrir nuevas rutas? Hey, no es fácil… Me llama lo desconocido, no puedo evitarlo. Pero será también una aventura reconocer mi ciudad después de tres años y medio. Lima 2010, confirmado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario