jueves, 20 de noviembre de 2008

Tampoco vienen

Lionel Richie anda por acá, feliz, disfrutando la devoción sudafricana. Pasa que en tiempos del apartheid rock & pop era “música del opresor” y en tonos no-blancos solo había temas made-by-negros, Motown y cía. Tras el primer chasco, la promesa de gran party retro ya no me mueve: cero presencia de los extraordinarios íconos 80s que el resto del mundo comparte. Así, mientras mis patas se ganan en Lima con Duran Duran, Jesús & Mary Chain y R.E.M, a mí me toca el viejo de Nicole. Shit. (Por lo menos ya viene Rod Stewart: a sacarse el clavo del 2002…)

martes, 18 de noviembre de 2008

Me acuerdo que estoy en África cuando…

…en vez de gatos son monos los que se pasean por mi jardín.
…la tormenta destruye las rejas de un parque y se escapan los leones.
…el próximo presidente cree que con ducha post coito evitas el sida.
…me despierta la bulla de los pájaros en vez de los bocinazos.
…el diario anuncia próxima subasta: rinocerontes carazos; siguen leopardos y leones; jirafas a buen precio; cebras, una ganga.
…al próximo presidente le gusta cantar “tráiganme mi metralleta”.
…nunca faltan las lagartijas en el baño.
…el himno nacional se canta en 4 idiomas, 3 de ellos imposibles.
…el próximo presidente tiene 4 esposas, 3 novias y 18 hijos.
…los elefantes ya casi me aburren, los antílopes no ameritan un click y solo quiero grandes gatos.
…a los chibolos de 13 les toca iniciación: circuncisión a pelo, sin anestesia, practicada por tío en pieles con cuchillo de cocina.
…el Piquichón de turno jura que matará por el próximo presidente.
…para cruzar fronteras tienes que meterte 20 vacunas.
…a los 15 las chibolas bailan con tetas al aire en honor al rey zulu (las tetas más lindas van de frente a su cama).
…las elecciones son en abril y ya sabemos quién será presidente.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Dos para la historia

Días marcados por emociones intensas. Obama es visto aquí casi como el hijo putativo de Mandela y su victoria fue recibida como la reinvindación histórica que los africanos necesitaban. De la euforia al luto: la gran mama Miriam Makeba, la que encantó con su música y le cantó al mundo las verdades del aparhtheid, murió en su ley, con el aplauso aún caliente. Salud por ambos.