Tiene 65.
Su delgada silueta sigue siendo rockera, insinuante, venenosa, y cada arruga de su rostro confiesa que ha vivido. Su fascinante aura del más malo de los chicos malos es irresistible. Esa famosa lengua me sube la bilirrubina, ese maldito brillo en su mirada me perturba.
Tiene 65.
Le dicen sexy maduro cuando es deliciosamente inmaduro. Y sí, es sexy, fatalmente sexy cuando canta, cuando baila, cuando camina. El movimiento de sus caderas suscita fantasías eróticas. Es fuego puro en escena. Es el dios del rock.
Tiene 65.
A los 35 ya era rico papá, hoy es doblemente seductor, carismático e hijoeputa. He's only rock 'n' roll and I like him.
Tiene 65.
Se ha tirado a un millón de tipas: le vendo mi alma al diablo para ser la próxima.
Un día como hoy, en 1956, veinte mil tías protestaron en Pretoria contra el salvoconducto que debían portar para circular por "áreas blancas". Ergo, hoy se celebra en Sudáfrica el día de la mujer. Siempre me pareció una sandez eso del día de esto o aquello y aunque difícilmente escapaba de la visita materna en mayo, ignoraba olímpicamente San Valentín y similares. Mas resulta que mi hombre, fiel al romanticismo hindú y su consabida reverencia a mi género, piensa distinto: mientras da forma a un festín para esta, su diosa, el champagne ya reposa en la refri. Pese a mi bastante más cínica filosofía de vida, no me siento capaz de discutirle. Salud.